Kanojo, Okarishimasu resulta ser una excelente serie para aprender de responsabilidad afectiva

Kazuya kun no es tan BAKA como podríamos pensar

Por Cristóbal Rakun Matteucci

El anime Rent-a-Girlfriend se ha convertido en un anime que logró superar en popularidad a tantos otros contendientes de la temporada, pero a pesar de ser una comedia romántica, tiene mucho para enseñar.

¿Cuántos centímetros me debería acercar a ti? - UwU



Partamos de lo básico, “el origen”, su estudio a cargo es TMS Entertainment y podría decir que llevan temporadas sin cometer errores con las obras que realizan, en muchos casos son para públicos bien específicos, pero mayoritariamente logran trascender entre fandoms de diversos géneros y más. La gran prueba es Dr. Stone del año pasado, Megalobox, Karakai Jouzo no Takagi-San y claro está, Kamisama Hajimemashita, emitida en nuestro canal, al igual que Detective Conan, con tal precedente tiene todo para ganar… ahora, en desglose.

La comedia romántica que hemos seleccionado, es una historia creada por Reiji Miyajima, publicada en la Shukan Shonen Magazine de Kodansha que comenzó a publicarse el 2017, y aún está en publicación. El pasado mes de Julio fue emitido su anime por primera vez y la principal desventaja que tiene hasta ahora es que será de tan sólo 12 episodios.

Su historia gira en torno a Kazuya Kinoshita (o Kazuya kun), un recién universitario que está pasando por una ruptura amorosa, pues su primera “novia”, Mami Nanami decidió dejarlo. Tras eso, se quedó con las ganas de muchas cosas, pues sus pulsiones libidinosas (que son altas) no las pudo llevar a cabo, pero como si fuera poco, también tiene esa sensación de vacío por la ausencia de una pareja, en lo que termina por optar a un servicio bastante peculiar de Japón (y ciertamente no muy bien visto en occidente), que es “arrendar una novia”.



Rent-a-¿qué?

¿Arrendar una pareja? Sí, en Japón es algo bastante común pensar en una población solitaria que no tiene la calidez que podemos encontrar en una sociedad latina, entonces, si bien en el hemisferio norte la gente suele ser más fría, en Japón es algo extremo. La soledad es grande y es ese uno de los problemas más grandes del país en cuanto a su cultura, pero -por hoy- no estamos para juzgar aquello, si no que hablar de un anime, su calificación y lo que -sorprendentemente- es capaz de transmitir.

Okey, Kazuya toma tal servicio para satisfacer su soledad pero aunque parezca inverosímil, lo primero que hace es malinterpretar todo, pues termina enganchandose de Chizuru Ichinose, que solamente estaba cumpliendo su rol de novia de alquiler, por lo que durante la duración de su servicio tendría gestos cariñosos, tomaría su mano, sería amable, entre otras acciones que están bajo ciertas reglas, como no ir a lugar privados, no sobrepasarse… que claramente van a incumplir en ciertos momentos en pos de la trama.

Diría “¡Vaya sorpresa!” pero el director de la serie resulta ser Kazuomi Koga, también director de algunos episodios y storyboard de Goblin Slayer (de White Fox). Por lo que su pluma me dejaría ciertos dejos de que gusta de tomarse ciertas libertades -que no se alejan de la obra original, pero ya sabemos que no tendría problemas con hacer close ups a ropa interior o en hacer tomas con contenido algo subido de tono-.



Bajo esta premisa, ¿por qué es un buen ejemplo la serie?

Constantemente a lo largo de sus primeros episodios puedes darte cuenta de la motivación de muchos personajes, de las actitudes que toman, de cómo enfrentan ciertos problemas… Kazuya parecerá un total idiota para muchas personas, pero si te das cuenta de como cambia del episodio 1 al 9 u 11, podrás apreciar que tiende a aprender a enfrentar situaciones que no sabría considerar, incluso, pensando 2 veces antes de hacer algo y no dejandose llevar por sus pulsiones como en los primeros episodios.

Por otro lado, Chizuru también toma cierto rol más maduro, donde es capaz de hacer frente a momentos incómodos con frialdad y aún así ser capaz de dar un ejemplo de cómo actuar con cierto profesionalismo y en situaciones que ciertamente no escapan de la vida real, de esta forma, también tomar parte de “que es lo correcto”.

Aparecen más personajes en el camino que complicaron la trama, y a la vez sirven de ejemplo de que no hacer, por ejemplo las actitudes tóxicas de Mami chan en cuanto a Kazuya, buscando provocarlo y generar tensión intencional entre él y “su novia” Chizuru, pero que incluso en el episodio 11 nos evidencian que quizás hay algo más detrás de su actuar, podrían ser problemas de ego, autoestima y similares, pero a final de cuentas… no es tan gratuito como lo hace parecer, no hay que olvidar que detrás de toda persona problemática, puede haber una historia que no conocemos (lo que no es justificar, sino, hacer un llamado a buscar un trasfondo/análisis respecto a lo que puede estar pasando ella a modo personal para llevarla a actuar de esa forma).



A pesar de lo último dicho, Mami chan es un real ejemplo de como no manejar ciertas situaciones, mientras Chizuru sin duda sabe llevar aquello a otro extremo, siempre correcta y que “tuerce” su ética/moral solamente cuando se trata de instancias que ponen en riesgo lo que podría ser la visión de su abuela, o bueno… apoyar a Kazuya con Nagomi san.

No hay que olvidar que es una obra de ficción pero… en la vida real, ¿qué tanto se alejaría de la realidad? Si desde afuera ya se conoce que el trabajo de “novia de alquiler” no es muy bien visto, en Japón al parecer tampoco lo es, por mucho que exista y sea algo “permitido”, no implica que socialmente sea aceptado (especialmente por personas mayores, puesto que la juventud en general está abierta a nuevas experiencias o trabajos que se adaptan a nuevas necesidades, como por ejemplo, acompañar a una persona solitaria en una relación falsa).

Como un salto en bungee

Ruka Sarashina también es un tema que podría ser totalmente aparte (y de hecho, así será abarcado), ya que ella presenta otra arista en torno a la dependencia emocional y exigencias egoístas que a pesar de ser una de las favoritas de la audiencia por su dedicación como novia, hay que tener presente que es una intensidad un tanto desmedida y cuya “única” acción éticamente defendible, es cuando decide no decirle la verdad a la abuela de Kazuya tras ver su amabilidad y sentimientos hacia Chizaru.



Dicho todo esto, te hacemos una invitación a ver la serie, pero darle una segunda lectura a las cosas que veas, analizarlas un poco más, identificar acciones que están bien, diferenciando así algunas que podrían no estarlo tanto, a modo de que puedas también analizar tu actuar y pensar: “¿estaré haciendo lo correcto?”.

Es una excelente serie, Crunchyroll tiene un gran catálogo y con Kanojo, Okarishimasu no han fallado, tendrá ciertas aristas de “fanservice” que podrías considerar criticables, pero si nos quedamos con su guión en cuanto a lo que es capaz de transmitir y a la vez, ser un apoyo para jóvenes que no estén acostumbrados a dinámicas de pareja (que puedan aprender desde QUE NO HACER, hasta como tomarse las cosas con una perspectiva más madura) consideraría que es una obra que no puedes dejar pasar.

Cargando...

cargando