Cyberpunk 2077, el nuevo Ícaro de la industria de los videojuegos

A lo largo de los años hemos tenido varios casos emblemáticos de como el hype hizo estragos en lanzamientos de videojuegos. Ahora el título de CD Projekt Red es un triste protagonista.

Por Sebastián "Sebastereo" Martínez.

Si sigues de cerca el mundo de los videojuegos no debe ser novedad lo que está pasando con Cyberpunk 2077 pero, sino, te lo puedo resumir en breves líneas; el juego de CD Projekt Red (CDPR) se lanzó para varios dispositivos y, durante el primer fin de semana de puesta en marcha, los jugadores notaron que estaba plagado de fallas que se hicieron mucho más notorias en PlayStation 4 y Xbox One. 

Con el correr de los días la verdad fue saliendo a la luz: CD Projekt Red no pasó el tiempo suficiente mejorando y optimizando el juego para la actual generación de consolas. La desarrolladora, al reconocer esto, comenzó a experimentar diversos sucesos económicos que la tienen en descrédito popular, mal evaluada y con diversos reembolsos efectuados. Un desastre que ni siquiera Keanu Reeves, con su infinito carisma, podría revertir.

Ahora, y como lo consigno en la premisa, esta no es la primera vez que sucede este tipo de fenómeno en los videojuegos. El tren del hype la pasó la cuenta a los polacos y, las malas decisiones ejecutivas, echaron por tierra casi 10 años de trabajo en el desarrollo.

¿Están familiarizados con el cuento de Ícaro y Dédalo? Es un mito griego en el cual Dédalo (padre) e Ícaro (hijo) se encontraban presos en la cárcel de la isla de Creta, bajo el mandato del rey Minos. En resumen, para escapar decidieron hacer unas alas con plumas y cera de vela. Ícaro, quien emprendió el vuelo, pronto se vio envuelto en la ambición de saber qué tan alto podía llegar. Acto seguido, el sol, derritió la cera de las velas generando la estripitosa caída de nuestro personje y, subsecuentemente, su muerte. 

Así que si escuchan la frase "voló muy cerca del sol" es probablemente lo más adecuado que se diga respecto a Cyberpunk 2077. Un título que, tras sus diversos tráilers, streaming, campañas y filtraciones, se logroó posicionar como el juego más anticipado del 2020, hasta su lanzamiento.

CD Projekt Red, afectado por el coronavirus, el trabajo remoto y la ambición de sus propios fundadores, pospuso en 3 ocasiones el lanzmaiento de su juego; abril, septiembre y noviembre fueron los meses de este año en los que pudimos haber tenido el título. Diciembre fue finalmente el que recibió el trabajo más ambicioso de la empresa polaca.

"¡Todos arriba del tren, siguiente parada: ningún lugar!" gritó el maquinista a los obnubilados seguidores del juego a quienes les costó creer lo que comenzó a gestarse; los desarrolladores obviaron el desempeño en las consolas que aun dominan gran parte del mercado: PlayStation 4 Xbox One, el resto es historia conocida.

Inversionistas y fundadores, llamadas telefónicas, comunicados, parches y promesas de mejora es lo que ha populado la red informativa en torno a CDPR estos últimos 7 días. Una semana ha pasado desde la llegada de Cyberpunk 2077 y, en palabras del gran Charly García, "nos siguen pegando abajo".

Voces en redes sociales simpatizan con los desarrolladores, no así con las cabezas en la alta esfera de la empresa polaca. El culpable tiene un nombre y es "negligencia", también tiene apellido "ambición".

A lo largo de la década también hemos vivido este proceso de desencanto como con, por ejemplo, Duke Nukem Forever quién tomó más de una década en desarrollarse para que finalmente fuese pobremente recibido y, pasó al olvido, como una de las primeras decepciones entrando al 2000.

Marvel vs.Capcom: Infinite es otro que aparece en la lista y, de pasar a ser uno de los títulos más esperados el 2017, se transformó en otro arcade de aventura/combate más. La comunidad no lo respaldo y tampoco fue considerado para la EVO 2018.

Otros que también sufrieron en el choque de sus respectivos trenes del hype fueron Mighty No.9, Alien: Colonials Marines, Final Fantasy 14 y, cómo olvidar a Anthem, que prometió ser uno de los juegos con un gran sistema de mundo abierto, gráficos y jugabildad para luego ser vapuleado en críticas por su monotonía. En esta pasada dejaré en paz a Mass Effect: Andromeda porque ya ha tenido suficiente castigo.

El punto es que también somos responsables de este tren del hype; nosotros, como gamers, muchas veces nos radicalizamos cuando vemos que una tendencia se adopta a nuestros gustos y pasamos de ser simples jugadores a promotores incansables de una marca. Y no, no nos engañemos, todos hemos caído alguna vez.

A Cyberpunk 2077 no solo le pasó la cuenta su pobre desempeño en PS4 y XO, también es el afán de dar por sentado a la masa. The Witcher 3: Wildhunt sigue siendo el mejor producto que podremos obtener de CDPR y ellos lo sabían. En base a esto, probablemente, jugaron la carta del "prestigio" para poner en venta un juego sin terminar para luego asumir el error, lanzar parches y sigamos adelante que nada pasó. Pero el despecho puede más.

No hay nada más triste que ver que a un héroe pasar a villano y solo por la ambición. Sí, sí hay algo más triste y es que este otrora héroe arrasó con todos a su paso en la compañía para un solo cometido, faltándole el respeto a su propio equipo de trabajo y a los fanáticos quienes, al final de la línea, aquellos que compran tus productos.

Rescatar a CD Projekt Red de su caída libre por intentar volar cerca del sol es casi imposible a esta altura del partido. En términos comunicacionales es siempre mejor que llegue a piso, acuse el golpe, pase unas buenas semanas en cuidados intensivos y salga caminando.

La gente no va a olvidar la falta de respeto de la desarrolladora polaca pero, en términos de márketing a todos nos gustan las historias de superación y de cómo el bueno se volvió malo, se dio cuenta, recapacitó y volvió a ser un héroe.

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