La experiencia de vivir un torneo de esports en otro continente
Gonzalo "TheWrightOne" Pozo, caster de LVP Chile y de fighting games, fue al "Dragon Ball FighterZ World Tour Finals" en Francia. En esta columna nos cuenta cómo fue trabajar como relator en el evento.
Estar en un torneo de videojuegos es siempre una experiencia enriquecedora. Se aprende mucho y definitivamente ser parte de uno es algo que llena el alma.
Me tocó viajar a Francia para ser parte del Dragon Ball FighterZ World Tour Finals en la labor de caster y, en esa perspectiva, es increíble ver como simples detalles puede hacer de un evento una experiencia inolvidable y grata para todos los presentes.
La trascendencia era clara; se premiaba en un fin de semana al mejor jugador de la temporada del Dragon Ball FighterZ World Tour. Vi a los mejores del mundo codo a codo jugándose la vida en cada pelea. Go1, SonicFox, Dekillsage, Fenritti, ChrisG, entre otros. Eso solo hablando de los que ya tenían su paso garantizado al grupo de los 16 mejores. Pasa que antes de ello se jugó el "Last Chance Qualifier" (en la primera parte del día sábado), torneo en el cual hubo una cantidad tremenda de jugadores (poco más de 250), de los que solo uno podría triunfar y pasar a la fase recién mencionada. De esta instancia salió campeón el japonés Tachikawa, el cual mostró tremendo carisma y era el favorito entre los asistentes al evento.

Hablar más de los resultados sería medio innecesario, solo basta con decir que Go1 salió campeón consagrando una temporada perfecta. El evento es lo importante y no tienen idea lo hermoso que fue.
Detalles mínimos que hacen notar el cariño que existe por la franquicia en cuestión y el trabajo sobre la misma. La organización siempre atenta a cada segundo del torneo, haciendo los desmontajes pertinentes a las estaciones de las fases que iban concluyendo sobre la marcha, para después poner más sillas para que los jugadores que iban quedando en el camino pudieran disfrutar como especadores del resto del torneo. Todo esto pensando en solamente el sábado.
El Last Chance Qualifier fue tremendamente rápido y expedito, de hecho terminó solo 15 minutos después de la hora programada, lo cual es algo que no se ve muy seguido por estos lados. De ahí en más empezaba el plato principal que era la fase de grupos, donde los dos primeros lugares de cada uno de los cuatro grupos pasaron al Top 8 del día domingo. Todo perfecto y es ahí donde me voy a detener un poco en mi experiencia como trabajador en el evento.

El trato al caster es de muchísimo respeto y cuidado. Saben que el espectáculo que se está exponiendo al mundo pasa relatado a través de ellos. Agua constantemente, preguntas sobre cómo nos sentíamos, instrucciones a través de sono, todo eso impecable.
En una parte más personal, me impresionó la posibilidad de ver trabajar a algunos de los mejores casters del mundo en la misma mesa que yo. Yipes, Tyrant, Damascus entre los comentaristas en inglés. En el lado del mesón en español trabajé junto a Aalasthor y Sharin, dos artistas del rubro en nuestro idioma con los cuales tuvimos sinergia inmediatamente y a la gente le agradó en demasía. A nivel de instalaciones, bueno, era lo esperable en un evento de esta transcendencia. El estándar de sonido era impecable y eso se notó también en la transmisión. Por ese lado, la vivencia fue increíble.
Pasando al tema del evento en sí y la experiencia, no cuesta mucho hacer de una instancia como esta algo inólvidable. A veces dar un par de regalos a los asistentes es algo que encariña a la gente, pero ¿Es suficiente?.
Una de las grandes preocupaciónes de la organización fue darle un momento de entretención a todos desde principio a fin y es ahora donde pasamos al segundo día del evento, el día final. Para las 15.00 hrs de París estaba programado el inicio del Top 8 del certamen, pero antes hubo dos horas y media de pre-show. En ese lapso de tiempo se proyectó la película "Drago Ball Super: Broly" para quienes llegasen más temprano y se hizo un repaso por todos los arcos de la historia con secuencias, combos y finales dramáticos del juego. Fueron detalles realmente buenos que incluso nos sirvieron a los caster para iniciar la transmisión con el hype por las nubes.
En la estructura, propiamente tal, el escenario era simple; un círculo al medio del venue y cuatro pantallas gigantes arriba de él para poder apreciar las peleas desde todos los espacios del lugar. En las orillas del lugar habían escenografías para tomarse fotos, lo cual era bello. Un detalle muy importante para la inmersión del público en las peleas fue que, colgados del segundo piso (que básicamente era una terraza que rodeaba todo el lugar) habían lienzos blancos en los cuales se proyectaban las extensiones de los escenario del juego. Por ejemplo, si estaban en el nivel del Torneo de las Artes Marciales, en la pantalla de juego se veía la entrada a la plataforma, la plataforma misma y un poco del público; pero es ahí donde la proyección aparecía y todo el resto del público del torneo hacía su presencia. Insisto, detalles mínimos que mejoran la experiencia.

¿Qué tiene esto de diferente respecto a un torneo o instancia como esta realizada en suelo nacional? Bueno, todo. RedBull se hizo cargo como marca de este circuito y lo hizo de gran forma. Toda la producción que llevaron a cabo junto a Bandai Namco fue tremenda. El gran trabajo en conjunto se hizo notar porque cada detalle estaba bien cuidado y la experiencia para jugadores, casters, prensa y público fue muy bien pensada.
Acá hemos visto situaciones similares, eso no se puede negar, pero estrictamente hablando de juegos de pelea, jamás. World Cyber Games tuvo en su line up Street Fighter IV y Mortal Kombat en su momento, pero claro, dentro de un evento en el cual habían más juegos. La comunidad fighting local ha hecho durante años esfuerzos impensados para mantener en pié la esperanza de los jugadores de que en algún momento valdrá la pena dedicarse a esto.
Damas y caballeros y otros: seguimos en pañales aún en lo que juegos de pelea respecta. Escenas como Free Fire, Clash Royales y League of Legends tienen un desarrollo avanzado a estas alturas y eso genera un buen precedente para el futuro. Pero volviendo a la categoría de la que habla esta historia, es llamativo que aún no haya una participación mayor en un estilo de juego que reune a mucha gente y que es fácil de ver para todo tipo de público.
Creo que es totalmente posible llegar a cosas similares a las que me toco atestiguar en Francia, y es una apuesta digna de ser realizada. Están los medios para hacerlo, solo falta que las personas correctas junten las voluntades necesarias y que las marcas se pronuncien para financiar y ser la cara de estos eventos, reuniendo fuerzas con quienes han buscado por tanto tiempo el crecimiento de la comunidad. Quiérannos, no mordemos, solo necesitamos un abrazo y les daremos una calurosa bienvenida.
El futuro de los esports en esta región sigue estando en un estando un poco complejo de explicar, pero es realizable. Tengan paciencia; un próspero futuro para quienes quieran dedicarse a los esports es posible y todos los que estamos involucrados (al menos este humilde servidor) seguiremos luchando por llegar al tipo de estándares de los cuales pude ser testigo y partícipe.
- Por Gonzalo Pozo, "TheWrightOne".
