[REVIEW] Stray, un videojuego sobre algo más que un gato callejero y un mundo post apocalíptico

El título ha cautivado al público, que lo ha premiado con buenas puntuaciones. Hoy te contamos si cumple con las expectativas.

Jugado en PlayStation 5

Este año 2022, BlueTwelve Studios nos sorprendió con la llegada de Stray. El estudio detrás del juego, una empresa desarrolladora de juegos independientes situada en Francia llega de la mano de Annapurna Interactive, publicadora conocida por apoyar juegos indies como los aclamados "Journey" o "12 Minutes". Las expectativas eran altas, y no para menos. Un juego donde el protagonista en un gato, en un mundo donde los humanos se han esfumado por completo. Post apocalipsis y gatos, una mezcla de la que podrías esperar un éxito. Pero ¿fue así?

 

Un juego sin muchos diálogos, pero con corazón:

El protagonista es un gato callejero. Sin más. Sin muchos trucos, Stray presenta un protagonista animal, sin la capacidad de hablar, pero con quien creas una conexión desde un principio, cuando conoces a su familia. Una temprana separación de los suyos tras caer en la profundidad de una ciudad desconocida, hace que seas parte de su objetivo: salir como sea a la superficie.

Pese a que en los primeros minutos de gameplay nuestro protagonista no se comunica, sabemos perfectamente lo que debemos hacer. Un inicio intrigante e intuitivo, con mecánicas de parkour y que, si hemos visto a un gato deambular por los techos de nuestra ciudad, sabremos lo mucho que se acerca a la realidad.

A medida que llegamos al punto en el que debemos interactuar con el primer personaje, B-12, el juego se abre argumentalmente. Estamos en un mundo donde los humanos no existen, y sólo quedan robots dotados de una inteligencia artificial, que han preservado algunas costumbres humanas, como cuidar plantas, dividirse en "clases sociales", tener profesiones, desarrollar arte y entablar relaciones, incluso de parentesco.

Este parece ser un eje central en la historia, algo que los creadores del juego han querido que notemos, y que hemos visto en otros juegos como NieR Automata. El problema es que tampoco se profundiza demasiado en cada historia, porque las que forman parte de la misión principal pasan bastante rápido y las secundarias son incluso saltables.

No así con B12, con quien realmente logras una conexión mayor. Incluso en un momento del juego sientes preocupación por el pequeño dron, lo cual hace el final del juego mucho más emocionante.

 

Buenas gráficas, pero algunos "bugs"

Stray tiene un buen apartado gráfico. El diseño del protagonista, para el que se usaron varios gatos de trabajadores de BlueTwelve Studios y otros que rondaban las oficinas, está muy bien logrado. Las redes sociales están plagadas de gatos reales reconociendo al gatito de Stray en la pantalla, lo cual es muestra de un diseño realista y bien ejecutado.

Los robots de la ciudad tienen también un gran trabajo. El mayor desafío fue, probablemente, lograr que el jugador diferencie muy bien a cada uno de los robots, y eso el estudio lo logra gracias a detalles estéticos como la ropa, los colores o las "expresiones" en sus pantallas, que vendrían a ser los rostros de estas IA.

En cuanto al entorno, la diferencia entre cada sección de la ciudad, así como la división de las "clases sociales" entre robots está bien marcada. Cada sección cuenta con elementos que te hacen notar que llegaste a un lugar distinto.

Un gran problema, al menos en la versión que pudimos probar, fueron los bugs. Desde pantallas congeladas hasta el cierre súbito del juego, hacen que la experiencia no sea tan fluida como quisiéramos. Sin embargo, imaginamos que son errores "parchables" y en un futuro no deberían empañar la buena crítica que el juego está recibiendo.

El debate de la duración

Se trata de un juego corto. La campaña tiene una duración estimada de unas 5 o 6 horas, encontrando todos los recuerdos, que son los coleccionables de esta historia. Sin embargo, se puede terminar en mucho menos tiempo, y el juego incluye un logro al terminarlo en menos de 2 horas.

Hay quienes se han quejado de la corta duración, pero al tratarse de un juego cuyo precio no supera los 20 dólares, parece una cantidad justa de tiempo, amigable con quienes ya no tienen un estilo de vida compatible con largas horas de juego. Sin bien hay que reconocer que habría sido genial pasar algunas horas más con este gato naranjo y su dron, también se entiende que los procesos y presupuestos para crear juegos indies no se acercan a los de un título triple A.

 

En conclusión

Stray es un juego que cumplió con las expectativas de un público hambriento de una aventura diferente, quizás cansada del multijugador y los constantes remakes a los que la industria nos viene acostumbrando. Una historia nueva con personajes frescos y un dúo protagonista que se quedará en el recuerdo de varios, luego de terminar la aventura.

Un final agridulce, que plantea algunas preguntas, y nos hace ilusionarnos con una continuación, de la cual no existe mayor información hasta ahora.

Lo cierto es que Stray hay logrado cautivar al público, que hasta la fecha de este review continúa jugando y compartiendo sus momentos en redes sociales. ¿Seguiremos teniendo más noticias de este gato callejero?

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